jueves, 29 de abril de 2010

Carta a mi mamá

Siempre estuviste para mí, me enseñaste todo lo que sé y me apoyaste en los momentos que para mi fueron más difíciles. Porque siempre que una lagrima corría por mi piel vos estabas ahí para secarla, capaz que no siempre sabías el porqué de mi angustia pero igual estabas y seguís estando conmigo. Aparte de eso sos la mujer que me dio todo, me dio la vida y me da la suya a diario, yo no sé como agradecer todo lo que me das, vivís para mí y te desvivís por mí y yo solo se ignorar el esfuerzo que haces día a día porque a mí no me falte nada y sea feliz. Cada pelea o discusión que tenemos, aunque en su momento pareciera que no me afectara, me duele demasiado solo que como ya sabes hay veces que me cuesta mostrar mis sentimientos. Quiero que sepas que sos la persona más importante en mi vida y te amo con todo mi corazón. Me encantaría poder hablar más con vos y que pasemos más tiempo juntos, pero a veces no sé cómo hacerlo ni que decirte. También quiero que sepas que te admiro, admiro la forma en la que siempre estas para nosotros, siempre dispuesta a ayudar, a escucharme o para lo que sea. Admiro la forma en la que SOLA me criaste y me hiciste, tal vez de forma indirecta, la persona que soy hoy. Admiro lo fuerte que sos a la hora de enfrentar problemas. Agradezco que siempre me des todo y estés para impulsarme y apoyarme en esos momentos que siento que no puedo con todo. Necesito que sepas que entiendo cuando explotas, porque imagino que no es fácil cargar con el peso de la familia vos sola y más aún con los problemas que tenés. Me gustaría afianzar aún más nuestra relación y ayudarte en tolo lo que me sea posible. Quiero que sepas también que en parte la decisión que tome de dejar comedia fue por vos, porque lo que más me dolería en el mundo es sentir que te desilusioné o defraudé. Te amo con todo mi corazón y daría la vida por vos. Te amo mamá, para mí es un honor que seas mi madre y me encanta que me conozcan por TU apellido porque eso es lo que soy, TU HIJO y de nadie más, siempre fue así y seguirá siendo. Sos todo para mí.
Por siempre tu bebé,
Matt Hernández.


lunes, 26 de abril de 2010

Teletransportación y bipolaridad

La música suena, una canción que genera en mi miles de sentimientos y acciones para realizar. Por el contexto en el que estoy no puedo llevar a cabo a estas acciones de otra forma que no sea imaginaria. Varios momentos de mi vida vienen a mi mente transformados en imagen como si estuviera viendo una película de mi propia vida y fuera yo un externo observador de mi propia historia, como si esta fuera para mí un misterio, al pensarlo creo que lo es aunque sea en una mínima parte. Me siento caer en un precipicio que parece no tener final, en el, imágenes de muchas personas que forman parte de mi vida. De golpe aparezco como por arte de magia en una habitación donde solo estoy yo frente a un espejo, me observo como si fuera esta la primera vez, me descubro, no sé si es por la oscuridad de la sala o qué pero me siento más desprotegido, más expuesto que nunca, vulnerable al extremo. Empiezo a correr a una velocidad desconocida para mí, bajo mis pies hay pasto y me rodea naturaleza de una belleza inigualable, este paisaje es similar a esos que me rodean habitualmente pero nunca me detengo a observar, ya no corro sino que me detengo a mirar cada mínimo detalle del paisaje, lo disfruto, es simplemente hermoso, me pregunto el motivo por el cual ignoro a diario las cosas que están conmigo, dejo de ser yo mi propio centro, me siento algo totalmente insignificante y minúsculo en la inmensidad, a pesar de nunca haber estado en este lugar me siento muy cómodo, como si lo conociera de toda la vida. A lo lejos creo ver una casa inmersa en el paisaje, de a poco me voy acercando a ella con gran curiosidad, pero sin temor alguno. Por un momento recuerdo que todo esto no es real aunque en este “mundo” al cual me obligue a escapar logro un estado de “paz interior” que no es común en mi habitualmente, estas ganas de escapar del mundo en el que vivo hacen que vuelva a ver la casa que por un momento perdí de vista, cada vez está más cerca y puedo ver todos sus detalles como si esta estuviera exhibiéndose para mí, es mucho más grande de lo que pensaba, es muy rustica y antigua, parece ser muy acogedora, ingreso a ella, me siento muy cómodo, logro sentirme parte de ella como si fuera yo el dueño de tan cálido hogar. De un momento a otro noto que no estoy solo, estas vos conmigo y al darnos nuestro primer beso, por el cual ambos estuvimos esperando mucho tiempo para que pase, es cuando me siento completo, siento que no necesito nada más, porque mi lugar es con vos. Lo confirmo en ese abrazo del cual nunca me quisiera separar pues en él desaparece por completo la distancia que en realidad hoy nos separa físicamente. Salgo de mi cuerpo y nos miro, amo la forma en la cual nos completamos uno al otro, nuestras almas encajan juntas como las partes de un puzle que solo encajan juntas y con ninguna otra pieza de las tantas que lo forman. Te miro, sonreís, es como un sueño para mi, siento que no quiero despertar nunca a pesar de que se que fuera de el también tengo tu amor, es que esa imagen es tan perfecta que aunque no haya existido en realidad por el momento, la atesoro como uno de mis momentos más felices. Al decir esto me encontré nuevamente solo en una habitación esta vez me acompaña una enorme cajonera formada por muy pequeños cajones que me recuerdan a la forma en la cual los ladrillos constituyen una enorme pared, nuevamente en mi solo hay curiosidad por saber qué es lo que ocultan esos cajones en su interior. Abro uno de los pequeños cajones y en él hay un recuerdo que se presenta frente a mí como una imagen tridimensional, me veo a mi y a mis dos mejores amigos divirtiéndonos sin preocuparnos por nada, como solemos hacer en nuestros momentos juntos, mis labios esbozan una sonrisa que personifica el amor que tengo por ellos. Cierro el cajón y abro otro, me veo nuevamente a mí, me veo nuevamente a mi esta vez siendo niño en una de esas noches en las cuales con mi familia nos juntábamos a jugar a las cartas y solo pasar un buen rato, siento cierta nostalgia, extraño esos momentos familiares y siento por mi familia un gran amor y aprecio, sentimientos que hoy como muchos otros días nuevamente me olvidé de demostrar. En otro cajón veo el momento en el que estamos mi ahijado y yo durmiendo sobre un colchón que estaba en el piso de su cuarto, esta imagen despierta en mi una ternura inigualable, lo amo, el es todo para mí, siento estar dispuesto a dar todo de mi por él y el resto de mi familia y odio con todo mi ser lo que en mi se despierta cada vez que con algún miembro de ella yo discuto. Daría todo lo que tengo por poder controlarme a mí mismo y no ser tan bipolar. Porque fuera de mi casa intento estar siempre bien, sin dar importancia a nada y cuando estoy en casa exploto justo con las personas que más amo. Quisiera poder ser domesticado pero, lamentablemente, eso no se domestican personas. A esa cajonera imaginaria que atesora esos momentos tan perfectos de mi vida hoy la siento muy distante, quizás es porque hoy, definitivamente, no fue mi mejor dia o porque, simplemente, me canse de ser el que siempre está para todos, ese que siempre tiene en su cara una sonrisa e intenta hacer reír siempre a los demás, porque detrás de ese “Matt” que suele caerle bien a las personas, está Mathias, ese que no muchos conocen y pocas veces sale a la luz. Esa parte de mí que quisiera poder matarla, arrancarla de mí para que nunca más volviera. Pero sé que volverá pues siempre lo hace y creo que ya me estoy acostumbrando a convivir con esa parte de mi y es a eso a lo que temo. Temo a acostumbrarme a vivir teniendo adentro a dos personas diferentes conviviendo y formando a su vez a lo que soy en realidad. Hoy dentro de mi esta Matt esa persona que siempre quise ser, que puede (y tiene) miles de defectos pero es todo lo mejor de mí, lo que quiero ser; pero también está Mathias, mi peor y único enemigo que lamentablemente es parte de mi y contiene todo lo que odio y deseo profundamente desterrar de mí para siempre.




Música inspiradora.
1. Alice’s Theme (Alice in wonderland Soundtrack)
2. Alice Underground – Avril Lavigne
3. Seventeen Forever – Metro Station
4. Piano Man
5. When I look at you – Miley Cyrus
6. Yo vengo a ofrecer mi corazón
7. Unusual Way – Nine Soundrack
8. 1000 things – Jason Mraz
9. Recuerdame – La 5ta estación y Marc Anthony
10. 21 guns – Green Day
11. A la primera persona – Alejandro Sanz
12. A little bit longer – Jonas Brothers
13. Abrazame – Camila
14. Acompañame a estar solo – Ricardo Arjona
15. After an afternoon – Jason Mraz