miércoles, 24 de agosto de 2011

Empezó siendo un post nostálgico, terminó siendo un resumen de mi vida y analisis de la misma.


Tal como dice nuestra querida amiga Wikipedia La nostalgia es referida comúnmente al sentimiento que cualquier persona normal puede tener. La nostalgia es el sufrimiento de pensar en algo que se ha tenido y que ahora ya no se tiene. La nostalgia se puede asociar a menudo con una memoria cariñosa de la niñez, una persona, un cierto juego o un objeto personal estimado. Últimamente se asocia más que nada a la noche pero como ya escuche más de una vez la frase “vos nostalgia de que tenés?” referida a que aquellos más chicos no pueden extrañar cosas del pasado he decidido enumerar las cosas que me traen nostalgia, las que quisiera volver a tener pero como todo ciclo termina ya no volverán.

Me da nostalgia pensar en épocas pasadas, hace un tiempo atrás, donde mi mejor amigo se llamaba Barney, la fiesta más copada que tenía era los sábados de mañana con Cacho Bochinche, mi conversación más extensa era con Dora la exploradora. Donde todas las noches dormía acompañado… de mis cientos de peluches. Épocas en las que mi mayor deseo era llegar a tocar un tornillo que está en mi pared, el mismo que hoy está a la altura de mi cadera. Donde mi mayor preocupación era completar la colección de juguetes de la cajita feliz. Dónde mi familia estaba completa, tenía madre, padre, tíos, primos y 4 abuelos.

Los años fueron pasando, en mi casa vivía solo con mamá visitando al resto ocasionalmente, ya no iba todos los días a McDonald’s, tenía algunas obligaciones más. Me destacaba por ser el de la túnica más blanca y la moña mejor armada de todos. Mi mayor preocupación era a que jugaríamos en el recreo o empezando a ser más responsable ensayar las partituras de piano. Parece que no fuera mi vida, lo siento tan lejano a mi hoy. Época en la cual iba a ingles y jugaba carreras a ver quien terminaba la tarea más rápido. Definitivamente eran otros tiempos.

El tiempo no para y mi vida no lo hizo. Empecé a ir solo a la escuela, abandone la escuela de música para empezar comedia musical. Era feliz. Si lo era, disfrutaba cada cosa que hacía. Mi mente la ocupaban determinadas chicas. Mi corazón guardaba un par de secretos. Lo único que me molestaba hacer era visitar a mi padre, no me sentía muy cómodo. Al poco tiempo estuve en mi primer musical, al estar en el escenario, interactuando con la gente, bailando como si nada mas importara me di cuenta que era lo que verdaderamente me gustaba. Disfruto del escenario sin importar la forma en la que me salga.

La escuela terminó, entre a otro mundo. Abandone los estudios de piano del cual me hubiese recibido a los 16 años, edad que se veía demasiado lejos en ese entonces. Para este entonces el liceo no me parecía nada complicado, era solo algo que había que ir sin preocupación alguna, el baile seguía apasionándome, había sido tapa de una revista y seguía perturbándome la imagen paterna de la cual me fui alejando con el pasaje del tiempo. También había pasado por algunas cosas que muchos saben y otras que morirán conmigo. Cada 5 segundos me gustaba una persona distinta.

Me cambié de liceo y sin querer sin darme cuenta pasé de ser el tarado que está siempre parado al lado del tacho de basura que por las tardes estudia danza a ser Mathias el que va a todos los cumples de 15 y hace carnaval. Amaba los cumpleaños de 15 con todo mi ser, me parecían lo más divertido del mundo, hoy por hoy si me invitas a uno dudo que asista. Los fines de semana, ensayaba para carnaval, buenas personas, buenos momentos, pero quizás no era precisamente lo mío. Pase bien, pase mal, pase, y como pasé me fui… En esta época fue cuando me empecé a interrogar cosas que nunca había pensado, a ver en mi, cosas que no había notado o que había negado siempre. Sí, me atraen los chicos tanto o más que las chicas, pero no está bien, es un secreto que solo les diré a mis mejores amigos.

Iba a bailar a Red muy seguido o a las fiestas sesión de W con mis amigos y me sentía bastante incomodo, no sentía que siguiera perteneciendo a ese lugar, pero… ¿a dónde más podría pertenecer? Busque y encontré un lugar que podría llegar a transformarse en el mío y pedí a una amiga que me acompañe, tenía 15 años, mi amiga acepto ir, pero no fue, yo no podía esperar un segundo más quería conocer el mundo que podría compartir con personas como yo. Fui, al principio me sentía raro, como con miedo, miedo a las personas, miedo a que me vean ahí. Ahí estaba, vestido todo de negro, con la campera que me obligó a llevar mamá rodeado de gente desconocida y bailando música a la cual no estaba acostumbrado. Pasaba perfectamente desapercibido. Y cambié. No sé cómo, ni cuando, pero hoy soy otro. A mí personalmente me gusta más, me gusta Matt, me gusta tener 18 (más allá de la fealdad del numero y su proximidad a las dos décadas) pero por mucho que me gusté todo lo que soy y tengo hoy en día no quita que muchas veces extrañe o piense en cosas que hoy por hoy no están conmigo. Extraño no tener ninguna obligación, extraño las siestas por las tardes cuando venía del liceo, extraño compartir cosas con amigas con las que ahora solo “actualizamos datos”, extraño poder estar tranquilo, respirar, no tener todo planeado con semanas de anticipación, detesto tener que correr de un lado a otro sin poder parar cuando tengo ganas. Supongo que es parte de la vida, supongo que la etapa media de la vida es cuando más preocupaciones tenés y es el prologo y epilogo de tu vida cuando te sentas miras a tu alrededor y disfrutas. Supongo que el Fin justifica los medios y un día me sentaré y tendré nostalgia de estas corridas, estas crisis de vestuario, este tipo de vida y me reiré, lo anhelaré y estaré feliz por la vida que tuve. Al fin y al cabo nadie puede decir que la pasé mal, siempre hice lo que quise, como quise, siempre mi familia se mató porque tenga todo lo que quería, siempre estuve rodeado de personas copadas de las cuales no me arrepiento de ninguna, más allá de todo. Si hoy se acabara todo, podría decir que fui feliz. Pero no, hay mucho por delante y tengo un buen presentimiento al respecto.